El regreso de una fórmula española de antaño

Iván Fernández
14/07/2016

Un campeonato de los de antes, con monoplazas a la antigua usanza, con el objetivo de volver a experimentar la competición tal y como se vivía hace casi cincuenta años. A principio de los años 70 nació en España lo que se conocía como la Fórmula Nacional 1430, una monomarca con carácter, sin florituras, una de aquellas disciplinas que muchos siguen recordando con añoranza. Ahora, para todos ellos, hay una buena noticia: está de vuelta.

Autcom Desarrollos, con Juan Antonio Zorzo y Emilio García a la cabeza, anunciaron hace unos días el resurgimiento de aquella idea. En pleno siglo 21, la Fórmula 1430 tiene su tan esperado relevo a través de unos nuevos chasis tubulares con claras reminiscencias de los Selex GT3 que se utilizaron en la época y con el inconfundible Motor SEAT FD, proveniente del modelo 1430 de los de Martorell potenciado para aumentar los 75 CV que entregaba de serie con su bloque de 1.438 cc hasta unos nada despreciables 79 CV para los poco más de 400 kilógramos que pesa el conjunto.

Los ahora nombrados como Autcom GZ F-1438 pretenden ser un primer paso en los monoplazas, una especie de escalón intermedio low-cost entre el karting y la todavía en fase de pruebas Fórmula 4. Cuando hablamos de bajo coste, lo hacemos conscientes de los precios que se barajan en un deporte tan caro como es el automovilismo. En este caso el precio es de 12.000 € más impuestos, con el vehículo listo para ser puesto en pista.

Se trata todavía de un proyecto con el objetivo de dar su gran salto en 2017 con los apoyos adecuados (esperemos que de SEAT y la RFEdA) y los equipos necesarios para montar un campeonato a nivel nacional, en cinco o seis de los principales circuitos de nuestro país: Jarama, Montmeló, Motorland, Ricardo Tormo, Jerez y Albacete. ¿Alguien se puede hacer una idea de la carga emocional que puede suponer observar este ‘nuevo’ campeonato rodando para aquellas personas que siguieron de primera mano las evoluciones de Salvador Cañellas (entre otros) en aquella Fórmula 1430? En la década de los 70 llegó incluso a visitar Paul Ricard.

Según los precursores de esta idea, los monoplazas de nueva creación, los llamados F1438, podrían competir con los que lo hicieron en el campeonato original entre 1971 y 1975, en lo que sería una buena demostración de si la tecnología actual podría plantar cara a lo tradicional, al menos en términos mecánicos. Características como un chasis tubular de acero inoxidable de 42 kilógramos, una caja de cambios de SEAT 600, cockpit reducido (en su momento se recomendaba no medir más de 1,70 m, ni pesar más de 60 kg) y neumáticos estrechos y una carrocería sin aditamentos aerodinámicos prometen ser una buena escuela para aquellos jóvenes pilotos que están dando sus primeros pasos en los circuitos grandes. Esperemos que salga adelante la idea.

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