Las damas de la Fórmula 1: De Maria Teresa de Filippis a María de Villota

Àlex Garcia
08/03/2017

Cada vez más, las mujeres están adquiriendo un protagonismo importante en la Fórmula 1. Nunca antes en la historia de la categoría reina había habido tantas féminas en tan poco tiempo en varios de los equipos. Aunque por otra parte, también es cierto que ninguna de las mujeres que se han asociado con un equipo de Fórmula 1 en los últimos años ha disputado un gran premio.

A día de hoy, esta presencia queda reducida a la de una española, Carmen Jordá, que ha traído polémica con su presencia en el equipo Lotus -hoy en día Renault- por su falta de resultados en otras categorías. Hubo una época en que sí hubo mujeres en los grandes premios. Pero, ¿quienes fueron estas damas de la velocidad?

Maria Teresa de Filippis

La pionera en cuanto a la representación de las mujeres en las carreras fue la italiana Maria Teresa de Filippis, que en los años 50 se peleó con las increibles máquinas de la época. Tras destacar en varias competiciones nacionales, surgió la oportunidad de competir en la Fórmula 1, con Fangio como consejero -de ella decía el argentino que tomaba demasiados riesgos-. Aunque no consiguió clasificarse en su primer intento en Mónaco, sí lo hizo en Bélgica, logrando incluso terminar la carrera aunque fuera en décima y última posición.

Su tercer intento habría sido el Gran Premio de Francia pero el director de carrera se negó a dejar que compitiera alegando que “el único casco que debería llevar una mujer es el de la peluquería”. Tuvo dos participaciones más en Portugal e Italia antes de cambiar de aires. Dejó el Maserati 250F que fielmente le había acompañado en su primer año y se subió a un Porsche RSK del equipo de Jean Behra. Tras la muerte de este en los entrenamientos del Gran Premio de Alemania, la italiana dejó el mundo de las carreras. Falleció el pasado mes de enero a los 89 años.

Lella Lombardi

Cuando se habla de mujeres en la Fórmula 1, Lella Lombardi es la piedra angular y una mujer de récord. Lombardi, también italiana, es la única mujer en conseguir puntuar en el mundial de Fórmula 1. Lo hizo con motivo del Gran Premio de España de 1975, el último en Montjuïc. Curiosamente, puesto que la carrera se dio por finalizada tras muy pocas vueltas, se entregaron solo la mitad de puntos y puesto que Lombardi era sexta, se le dio la mitad del punto que entregaba esa posición.

Así, Lombardi certifica el récord de ser la única mujer en puntuar con ese medio punto, siendo además la segunda y a día de hoy última fémina en tomar parte en un gran premio puntuable para el campeonato del mundo de Fórmula 1. La carrera de Lombardi en la categoría reina fue corta, con su medio punto llegando en su tercera inscripción -segunda carrera empezada-. Llegó a disputar doce carreras y después de dejar la Fórmula 1, tuvo actuaciones destacadas en el mundo de la resistencia e incluso llegó a competir en una prueba de la NASCAR. Desgraciadamente, un cáncer se la llevó a la temprana edad de 50 años.

Divina Galica

La historia de Divina Galica es una de las más curiosas de entre las mujeres en la Fórmula 1. La británica era conocida por haber llegado a ser la capitana del equipo olímpico de esquí del Reino Unido y tras participar en una carrera centrada en personajes famosos, sorprendió con su talento y su velocidad. Además, quedó enamorada del mundo del automovilismo y decidió dedicarse a ello, dejando de lado la nieve.

Galica dio los pasos correctos, empezando en el karting y subiendo hasta la Fórmula 2, la Fórmula 1 británica y el campeonato del mundo. Desafortunadamente, nunca tuvo los medios y su andadura por el mundial se quedó en tres infructuosos intentos entre 1977 y 1978, sin llegar a clasificarse nunca. Sí tuvo podios en el campeonato británico de Fórmula 1, en el que compitió tras su intento mundialista. Después, tomó parte en otro tipo de competiciones y acabó siendo instructora de la escuela de pilotaje de Skip Barber en Estados Unidos.

Desiré Wilson

La sudafricana Desiré Wilson es probablemente la mujer más talentosa en subirse a un coche de Fórmula 1. Entendiendo que no se puede llegar a la categoría reina sin resultados, Wilson se labró una reputación como una piloto fiable en Sudáfrica antes de ir hacia Europa para competir en certámenes de Fórmula Ford y Fórmula Vee. Con el tiempo, sus resultados le valieron un lugar en el campeonato británico de Fórmula 1, donde se subió al podio ya en su primer año.

En 1979, su segunda temporada, llegó a liderar una carrera en Zolder, siendo la primera mujer en encabezar una carrera de Fórmula 1 -aunque no del campeonato del mundo-. En 1980, el apoyo de Theodore Racing tuvo su recompensa con una victoria en Brands Hatch -la única de una mujer en una carrera de Fórmula 1-. También llegaron dos victorias en el mundial de resistencia, en Monza y Silverstone. Y finalmente, la esperada oportunidad de competir en el mundial de Fórmula 1. Las primeras pruebas con un Williams de finales de 1979 fueron de maravilla.

Desafortunadamente, para el Gran Premio de Gran Bretaña se le entregó un modelo anterior de principios de 1979 que además había perdido rigidez tras un accidente y fue imposible clasificarse. Tras la decepcionante experiencia, pudo tomar parte en el Gran Premio de Sudáfrica de 1981, que perdió el estatus puntuable en el último momento. Llegó a ir sexta antes de salirse de pista. Tras ello, dejó de lado la Fórmula 1 pero llegó a competir en la CART, siendo la única mujer en haber tenido las licencias necesarias para competir en ambos campeonatos. Siguió compitiendo durante una década en resistencia europea y americana.

Giovanna Amati

Donde Desiré Wilson destacó por su talento, Giovanna Amati fue todo lo contrario, llegando a la Fórmula 1 más por razones de marketing que otra cosa. Comparte con Juan Manuel Fangio el hecho de haber estado en la Fórmula 1 y haber sido secuestrada. Afortunadamente, dicho suceso no tuvo mayores consecuencias. La piloto italiana estuvo varios años en la Fórmula Abarth, Fórmula 3 y Fórmula 3000 sin éxito antes de subur a la Fórmula 1.

En 1992, Amati pasó a la categoría reina con el equipo Brabham. Fueron tres intentos sin conseguir clasificarse para ningún gran premio tras demostrar una completa falta de velocidad. Tras su paso por la Fórmula 1, Amati compitió en la Porsche Supercup y la Ferrari Challenge. Siguió en activo hasta 1999, año tras el cual dejó las carreras y pasó a dedicarse a escribir columnas entre otras cosas en Italia.

Tan cerca pero tan lejos

Desde 2011, las mujeres han tenido una presencia importante en la Fórmula 1. Empezando con la tristemente desaparecida María de Villota -que llegó a ser piloto de pruebas de Marussia tras un test con Lotus en 2011-, la puerta se abrió para varias otras mujeres con el deseo de llegar a disputar un gran premio. Susie Wolff firmó con Williams el mismo 2012 como piloto de desarrollo con miras a competir.

La piloto escocesa sí llegó a desarrollarse lo suficiente como para tomar parte en cuatro sesiones de entrenamientos libres a razón de dos por temporada en 2014 y 2015. Simona de Silvestro fue la siguiente en acercarse a la llama de la Fórmula 1 a través de Sauber, con quien debía probar durante 2014 para competir ya en 2015… algo que nunca sucedió a pesar de su evidente talento. La última en llegar ha sido Carmen Jordá, asociada con el equipo Lotus. Aunque a día de hoy no se ha subido aún a un Fórmula 1…

Click aquí para cancelar la respuesta.