Petter Solberg presenta su Volkswagen Polo GTI Supercar

Iván Fernández
21/03/2017

No se trata de una revolución tal y como han reconocido desde Volkswagen Motorsport. Tras hacerse pública su salida del Mundial de Rallies, el equipo con base en Hannover decidía centrarse en la construcción de un nuevo Volkswagen Polo R5 que llegará en 2018 y a sus actuales programas carreras-clientes. Sin embargo, la formación dirigida por los de Sven Smeets decidió realizar un esfuerzo extra para preparar una versión Supercar para el Mundial de RallyCross.

El proyecto, que está dirigido por Petter Solberg, contará con el apoyo financiero de la filial sueca de Volkswagen, tras el cual también está la llegada de Johan Kristoffersson, hijo del ex-piloto del europeo de RallyCross y ahora responsable de una red de concesionarios en el país escandinavo. A pesar de que será PSRX la que gestione y siga desarrollando los Volkswagen Polo GTI Supercar, se considera este proyecto conjunto entre el equipo de Solberg y Volkswagen Suecia como lo más cercano posible a una estructura con apoyo de fábrica que nos podemos encontrar en el modelo actual del World RX. Recordemos que Peugeot también compite a través de Hansen Motorsport, mientras que Audi lo hace con EKS RX.

En Volkswagen no han ocultado que se han aprovechado muchos conocimientos acumulados durante estos años en el Mundial de Rallies para desarrollar esta versión Supercar del actual Volkswagen Polo (se espera que en 2018 traiga consigo la nueva generación de este modelo). En la carrocería nos encontramos elementos reutilizados de la versión WRC, como frontal, calandra y pasos de rueda, mientras que el capó sigue la misma línea que el que montaba la ‘mula de pruebas’ del WRC 2017.

No sólo se ha reaprovechado el trabajo, sino también se han destinado recursos humanos que estaban integrados en el Mundial de Rallies en este nuevo proyecto, entre ellos el director técnico de Volkswagen Motorsport, François-Xavier Demaison, así como algunos de los técnicos y mecánicos que se encargaron de tener a punto a los World Rally Cars con los que el fabricante de Wolfsburgo cosechó cuatro títulos de marcas y otros cuatro de pilotos entre 2013 y 2016.

En cuanto al resto, nos encontramos con el mismo motor 2.0 Turbo de más de 500 CV que utiliza el Volkswagen Beetle del Global RallyCross Championship estadounidense, mientras que la base del coche es la de un Polo R WRC de 2016. Obviamente ha habido elementos que se han tenido que hacer desde cero, entre ellos la transmisión y la colocación de los elementos de refrigeración, los cuales, tradicionalmente han ido situados en la parte trasera, a espaldas del piloto, sin embargo, aquí no se aprecian aberturas para dicho menester.

Tres meses y medio de trabajo para dar como resultado uno de los Supercars que están entre la lista de candidatos a luchar por las finales junto al Peugeot 208 WRX, Ford Focus RS RX y Audi S1 EKS. La primera de ellas, el primer fin de semana de abril, en casa, con la carrera que se disputará en el Circuit de Barcelona-Catalunya.

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