Tommi Mäkinen, Finlandia y el triunfo que vale un título

Àlex Garcia
27/07/2017

Es imposible hablar del Campeonato del Mundo de Rallies y los años 90 sin mencionar a Mitsubishi y Tommi Mäkinen, dominadores de la segunda mitad de la década con cuatro títulos consecutivos. Aún así, el piloto finlandés no ganó de forma holgada todos los años y en 1997 un solo punto le separó del subcampeón, Colin McRae. Por ello el triunfo en el Rally Mil Lagos de Finlandia de esa temporada fue esencial en la consecución del que era su segundo título.

El mundial de rallies llegó a Finlandia para el Mil Lagos a finales de agosto para la décima prueba de la temporada sobre un total de catorce. Tommi Mäkinen encabezaba la general con ocho puntos de ventaja sobre Carlos Sainz y diez sobre Colin McRae, únicos pilotos capaces de pelear con el de Mitsubishi. En las nueve primeras citas hubo tres victorias de Mäkinen, dos de McRae y una de Sainz además de las dos de Kenneth Eriksson y el triunfo sorpresa de Piero Liatti.

Uno de los atractivos del evento era ver el retorno de Toyota al WRC, que tras su polémica descalificación y retirada en 1995 volvía para las últimas pruebas de 1997 con su nuevo Corolla WRC para preparar su asalto al título en 1998. Los pilotos elegidos para esta cita fueron Didier Auriol y Marcus Gronholm, compartiendo pista con el habitual piloto del vetusto Celica GT-Four, Freddy Loix y los demás candidatos al triunfo habituales.

El Rally de Finlandia comenzó con Sainz marcando el mejor tiempo del primer tramo por delante de Mäkinen y un sorprendente Gronholm, destacando en la primera salida competitiva del Corolla. El finlandés iba tan lanzado que logró vencer el tercer tramo, situándose además en la cabeza de la prueba. La alegría le duró a Toyota suficiente como para cerrar el primer día en primera posición tras un gran inicio del joven piloto.

En el segundo día, Gronholm empezó con energía pero fue incapaz de mantener la primera posición más allá del séptimo tramo, puesto que en la octava especial fue superado por un Sainz que volvía a la cabeza del rally, además de Juha Kankkunen y Tommi Mäkinen. Fue precisamente Kankkunen, compañero de Sainz en Ford, quien llegó a tomar la delantera un solo tramo después aunque el madrileño logró devolverle la jugada, recuperando el liderato brevemente.

Aún así, el segundo día tuvo a Sainz terminando en segunda posición a causa de una penalización de diez segundos por haber llegado tarde a uno de los parques de servicio el primer día. El nuevo líder era un Mäkinen que cerraba el día con dos segundos de ventaja y con todo aún por decidir. El domingo comenzó manteniendo el estado del día anterior aunque en el segundo tramo de la mañana Sainz perdió una cantidad importante de tiempo, cayendo al tercer puesto.

Sainz pasó a ocupar la tercera posición a veintiocho segundos del líder y a quince de Kankkunen. El español sufría problemas en su caja de cambios y a lo largo de los siguientes tramos fue perdiendo tiempo hasta que acabó viéndose obligado a retirarse tras la vigésima especial del rally. Quedaban así en posiciones de podio Mäkinen, Kankkunen y Gronholm para un triplete local con tres marcas distintas. Pero el Mil Lagos aún tenía una sorpresa reservada.

Esta llegó en el penúltimo tramo con los problemas en el sistema de inyección del Corolla de Gronholm, viéndose obligado a retirarse del rally cuando estaba a punto de completar un exitoso debut del Corolla WRC en tercera posición. El gran beneficiado en este caso fue otro piloto local, Jarmo Kytölehto, firmando su segundo y último podio mundialista al volante de un Ford Escort WRC como el de Juha Kankkunen, segundo. La victoria fue para un encantado Tommi Mäkinen, venciendo por cuarta -y a la postra última- vez del año.

En el campeonato, las retiradas de Carlos Sainz y de Colin McRae -por rotura de motor en la sexta especial- ayudaban a que el liderato se solidificara más a favor de Mäkinen. En las pruebas siguientes, los triunfos de los dos retirados en Finlandia llegaron a igualar el campeonato hasta el punto de acabar decidiéndose en la última cita en Gales. Finalmente fue Mäkinen el campeón aunque por un solo punto. De haber cedido una sola posición en su última victoria del año, no habría vencido…

Click aquí para cancelar la respuesta.