Una superlicencia para pilotarlos a todos

Iván Fernández
11/05/2016

El Mundial de Rallies está afrontando durante este 2016 una temporada de transición a la espera de que el próximo mes de enero, con motivo del Rally de Monte-Carlo, los nuevos World Rally Cars bajo el nuevo reglamento técnico hagan su debut. Para entonces sólo se espera que los equipos oficiales tengan unidades de estos nuevos modelos, algo que dejará previsiblemente en la estacada a los pilotos privados que disputan actualmente el campeonato, o que deberán dar un paso atrás para poder seguir compitiendo.

Es por ello que la Federación Internacional ya está buscando distintas alternativas para que las listas de inscritos no se vean seriamente perjudicadas por este cambio de normativa, algo que ya ocurrió en otras disciplinas como el Mundial de Turismos, en el que el primer año vieron como su parrilla se reducía únicamente poco más de una docena de vehículos pertenecientes a la categoría TC1 y otros seis de la TC2, casi un segundo más lentos por kilómetro que los de la categoría absoluta.

En este caso, el Mundial de Rallies podría también optar por una iniciativa similar y mantener a los World Rally Cars actuales en competición hasta que su ficha de homologación caduque (la mayoría de ellos fueron aprobados en 2011). La intención es la de que sigan compitiendo los dos próximos años dichos coches, permitiendo a su vez a los pilotos privados continuar y sirviendo de escala intermedia entre los R5 y los nuevos WRC, los cuales tendrán casi 100 CV más de potencia que los modelos que actualmente protagonizan el WRC2, categoría telonera que sirve a los jóvenes pilotos y a equipos privados luchar por un título intercontinental.

¿Cómo incentivar a participar con los muchos más caros de mantener WRC privados si no le damos estatus de Campeonato del Mundo? En principio, Jarmo Mahonen (jefe de la sección de rallyes de la FIA) ha deslizado la posibilidad de crear una especia de Copa con este propósito y manteniendo el WRC2 en su formato actual con modelo de la categoría R5. Esperemos que esta medida corra más suerte que la última Copa creada por la Federación Internacional, la de los R-GT, que se ha extinguido apenas un año después de su debut sin haber marcado inscripciones importantes a lo largo de 2015 a pesar de lo espectacular que era ver a modelos como los Porsche compitiendo en pruebas de asfalto del WRC y del ERC.

Sin embargo, se espera que no sea la única medida que tome Jean Todt y el resto de dirigentes de la FIA para asegurar que tengamos más participantes en determinadas fechas del calendario que actualmente no llegan a superar la treintena de inscritos. Además de la posibilidad de homologar nuevos Kits R4 por parte de equipos que no sean de fábrica, también se ha desvelado que la empresa Baratec (propiedad de los hermanos argentinos Barattero) y la Federación Argentina están en conversaciones para que los Maxi Rally (lo que en España conoceremos como N5) puedan disputar hasta cinco pruebas del WRC 2017, entre las que se encontrarían todas las citas no europeas (Australia, China, Argentina y México) y el Rally de Catalunya, aprovechando que nuestros Nacionales comparten reglamento.

Siguiendo los pasos de la Fórmula 1:

Sin embargo, si algo preocupa seriamente a la FIA no son las listas. En más de una ocasión hemos dicho que los nuevos World Rally Cars de la próxima temporada, están llamados a ser sin duda alguna los coches más rápidos que han pasado por la historia del Mundial. El aumento de carga aerodinámica, la reducción de peso, los casi 80 CV más de potencia que tendrán y el nuevo diferencial central electrónico, los hacen ser sobre el papel mucho más extremos y eficaces que lo que lo fueron los Grupo B. Algunos pilotos ya se han mostrado algo incomodos por la velocidades medias que van a alcanzar estas unidades en algunos terrenos, expresando que en algunas zonas del Rally de Finlandia ya se está rodando actualmente al límite y la llegada de estos nuevos coches puede ser un problema de seguridad, tanto para los pilotos como para los aficionados.

Los técnicos de la Federación Internacional tampoco quieren correr el riesgo de tener al volante de uno de esos WRC17 a un adolescente que acaba de realizar su debut en el Mundial o a un Gentleman Driver que ha pagado por el alquiler de uno de esos coches de precio prohibitivo. Es por ello, que los equipos/fabricantes deberán informar a la FIA sobre el piloto que se pondrá detrás del volante de estos World Rally Cars de nueva generación y será entonces la Federación la que le dé o no el visto bueno al participante.

Una técnica similar que ya hace la Fórmula 1 desde hace años con su nuevos pilotos, sin embargo en este caso se eliminan otros tramites como el de hacer un número de kilómetros ‘X’ con un monoplaza de temporadas anteriores o haber hecho méritos suficientes en forma de triunfos o títulos en determinadas categorías teloneras y que ya supuso una gran polémica el pasado año después de la elección de la FIA de dichas categorías. A partir de ahora deberás tener licencia o permiso para poder conducir el mejor coche del Mundial de Rallyes.

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