Prueba BMW 530e: Una berlina de lujo híbrida enchufable y 'sin restricciones'

Dionisio San Miguel
14/09/2017

Hemos probado el nuevo BMW 530e iPerformance, la versión híbrida de la berlina alemana, una auténtica limusina de casi cinco metros con la que se puede circular sin las restricciones de los gasolina y diesel en grandes ciudades y con privilegios para acceder a carriles tipo VAO y las demás prebendas, presentes y futuras de los vehículos menos contaminantes.

Todo ello, además, con la deportividad de la marca bávara pues, mecánicamente, viene a reunir un motor turbo de gasolina de dos litros y 184 caballos de potencia, con uno eléctrico (95CV-250nm) que eleva la cifra final a los 252 CV. Conjugando ambas mecánicas, la cifra de par se coloca en unos nada desdeñables 420nm, además de permitir a un vehículo de 4.936cm. y 1.845kg.una punta de 235km/h y una increíble aceleración de 6,2 segundos para alcanzar los 100km desde parado.

Si hablamos de consumo, según cifras oficiales homologa un consumo mixto de 1,9 litros a los 100 kilómetros, lo que en un vehículo de estas características supone números de récord, más si le añadimos que arroja un nivel de emisiones de 44gr/km y puede recorrer 50 kilómetros circulando en modo eléctrico.

TePuedeInteresar: BMW 330e a prueba: ‘Efitencia’ híbrida para conciliar prestaciones y consumos

No obstante durante la prueba, en distancias grandes y a ritmos ya normales, comprobamos que el consumo real se sitúa entre 6,5 y 6,7 litros a los 100 km, lo que en un coche de su tamaño y peso es más que razonable.

Para gestionar esta dinámica y casi eficiente mecánica, cuenta con la caja de cambios automática de 8 velocidades Steptronic, finísima en su funcionamiento y con varios modos de conducción. Específicamente, al tratarse de un híbrido, el 530e maneja los conocidos Auto eDrive, Max eDrive y Battery Control.

Auto eDrive: Logra una combinación óptima del motor de combustión y eléctrico y se puede circular con el propulsor más eficiente a una velocidad máxima de hasta 90 km/h. . Es el modo de conducción que arranca por defecto cada vez que se pone en marcha el vehículo.

Max eDrive: Circulamos en modo puramente eléctrico y se puede llegar a alcanzar una velocidad máxima de 140 km/h. En situaciones excepcionales, con máxima carga sobre el pedal del acelerador (kick-down), el motor de combustión apoya al eléctrico para necesidades puntuales de potencia, principalmente por seguridad.

Battery Control: Con él se ajusta manualmente el nivel de carga de la batería que quiere reservar para una conducción puramente eléctrica (entre 30% y 100%). Con este modo el motor eléctrico puede hacer de generador para, por ejemplo, conservar la reserva de energía o aumentarla en autopista, y luego utilizarla en ciudad sin emisiones contaminantes.

En el caso de esta berlina híbrida, las baterías de alto voltaje se encuentran situadas bajo el asiento posterior, lo que permite que el generoso -profundo, auuque algo escaso en altura- maletero ‘sólo’ ceda 120 litros, quedando en unos más que respetables 410 litros de cubicaje por 530 del resto de versiones.

La carga carga de las baterías se puede llevar a cabo en un enchufe doméstico en menos de 5 horas, o en 3 en la opcional BMW i Wallbox que se puede instalar en cualquier domicilio.

El afinado sistema iDrive permite controlar todos los menús del coche condensados a través de la pantalla táctil de 10 pulgadas de forma rápida y más intuitiva gracias al nuevo interfaz. Es bastante sencillo aunque los menús y las opciones son muchas.

En cuanto a los asientos, los dos delanteros cuentan con posibilidades de regulación eléctrica casi infinitas y sensores táctiles que nos muestran en pantalla las posibilidades de cada botón con sólo colocar un dedo encima. Son ventilados, calefactados, están forrados en piel y cuentan con función masaje.

Detrás, tres ocupantes podrán ir sentados sobre unos asientos confortables y espaciosos con su climatización independiente. El que irá menos cómodo será, como es habitual, el ocupante de la plaza central al tener que compartir espacio para las piernas con los otros dos pasajeros.

Dejando la Display Key en la plataforma de carga (también puede cargar un móvil) que ya deja de ser una llave para convertirse en casi un smartphone -conviene no dejarse la llave en el bolsillo mucho tiempo porque el dispositivo consume, lógicamente, bastante-  con el que revisar el estado y controlar algunas funcionalidades del vehículo. En el caso del modelo probado, la autonomía también en eléctrico.

 

Dinámicamente se nota que el coche pesa, porque es grande, voluminoso y va muy equipado, aunque el nuevo chasis se ayuda de un sistema de dirección integral activo. Por debajo de 60 km/h las ruedas traseras se giran en sentido contrario a las delanteras, y por encima de 60 km/h en el mismo sentido, mejorando la agilidad.

Funcionamiento agradable, calidad superior y elegancia tanto por dentro como por fuera son las señas de identidad del iPerformance de esta séptima generación. Desde luego no es de las opciones más baratas, pero a cambio te ofrece una experiencia premium al alcance de muy pocos.

Asistencia a la conducción:
Cuenta el nuevo serie 5, además del consabido control de velocidad y de distancia, con asistencia semiautomática a la conducción, que permite separar las manos unos 20 segundos antes de desactivar el autoguiado en autovías y autopistas, una función que permite una conducción bastante cómoda, relajada pero muy segura en largos desplazamientos.

Como siempre, dejamos los números para el final. El precio de esta lujosa berlina, casi limusina -sólo por debajo de su hermano de la Serie 7- parte de 61.650 euros. Y es que es mucho lo que ofrece la versión más eficiente de la séptima generación de la Serie 5.

Click aquí para cancelar la respuesta.