Prueba Golf GTE 2017: Poder azul para un compacto híbrido con aspiraciones 'gti'

Dionisio San Miguel
03/08/2017

Aunque a menudo cuando se quiere abarcar muchos campos se ‘aprieta’ poco o no se llega a ninguno con solvencia, en algunas ocasiones se acierta con la mezcla, sobretodo si se llega a ella a través de vasos comunicantes como es el caso del Volkswagen Golf GTE, un compacto con dos caras bien diferenciadas.

Sus dos primeras siglas -GT- nos hablan de su carácter más deportivo, que pese a encontrarse lejos de su hermano GTI, y son capaces de darnos más de una satisfacción en carretera. Sobre todo al pulsar el botón GTE, momento en el que cambia el sonido del escape, la dirección, frenos, acelerador y otros sistemas se radicalizan y nos sentimos a bordo de un deportivo.

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Sus 204 CV, extraídos del motor 1.4 TSI de 150 CV y del eléctrico de 75 kW/102 CV nos permiten acelerar de 0-100 kilómetros/hora en 7.6 segundos, una cifra excelente rematada con una velocidad máxima de 222 km/h. Prestaciones gestionadas eficazmente por la caja de cambios de doble embrague DSG de 6 velocidades.

 

En cuanto a la tercera sigla, la E, nos permite, por ejemplo circular en modo eléctrico durante 50 kilómetros, según ciclo NEDC, aunque en la realidad del tráfico rodado no es fácil acercarse a esta cifra.

En cuanto a la carga, aunque puede tomar energía de enchufes de alta potencia, en toma doméstica y con el modo más bajo en 8 horas (nosotros lo hemos hecho en un enchufe convencional aprovechando la tarifa nocturna) las baterías están listas.

A la hora de pensar en adquirir este modelo, el Golf GTE resulta ideal para quienes realizan menos de 50 kilómetros al día, ya que pueden reducir a cero el consumo de combustible en el día a día. Según un estudio en Alemania, el 80% de los trabajadores realiza menos de 50 kilómetros para acudir al trabajo en coche.

Una vez consumida la energía para esos 50 kilómetros, comienza a trabajar el motor gasolina  con un consumo de combustible -según circunstancias de tráfico y ganas de pisar el acelerador- de 5 litros/100 kilómetros, por lo que se pueden afrontar largos viajes sin problemas.

 

Con la etiqueta 0 en el parabrisas, se beneficia de las mismas exenciones que los eléctricos en cuanto a limitaciones de circulación, carriles especiales tipo VAO y estacionamiento por episodios de alta contaminación.

El Golf GTE, al igual que sus hermanos deportivos GTI y GTD llega muy bien equipado: Digital Cockpit, App Connect y climatizador bizona. Ahora añade Luces Full LED. El sistema de radio-navegación incluido de serie es el intermedio de la gama, denominado Composition Media de 8 pulgadas.

Incluye cinco modos de conducción, uno de ellos denominado GTE, que ofrece las máximas prestaciones posibles. Se nota mucho más potente, ágil y deportivo. Sin llegar a ser un GTI, pero con carácter y potencia. Además, se percibe superior, gracias a su mejor equipamiento, con llantas de mayor tamaño o un volante más deportivo.

El Volkswagen Golf GTE tiene un precio de partida para el mercado español de 40.250 euros. Resulta 4.600 euros más caro que el Volkswagen Golf GTD diésel de 184 CV, a priori el modelo más parecido de la gama, por potencia, consumo y equipamiento.

Conclusión: Si buscas un compacto con carácter pero que te permita no contaminar a diario, sobre todo en las grandes ciudades, gozar de los privilegios de los vehículos de ‘emisiones 0’, y con toda la tecnología de la que es capaz la marca de Wolsburgo, el GTE no te defraudará.

PD: La tapicería cuadros escoceses tipo ‘Clarks’ a algunos nos sigue pareciendo un elemento diferenciador, distinguido y deportivo a la vez. Además de hacer aflorar recuerdos de una versión mítica del ya de por sí mítico Golf.

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