Contacto MINI John Cooper Works Countryman: un SUV con un marcado toque racing

David Clavero
15/05/2017

MINI nos ha citado en Mallorca para conocer uno de los productos estrella de su gama deportiva John Cooper Works, el MINI John Cooper Works Countryman. Hablamos de la versión más polivalente de la gama, obviamente no la más prestacional o deportiva, pero sí la que permite llegar a un mayor público gracias a que las mejoras hechas en cuanto a puesta a punto y rendimiento no afectan a las cotas de habitabilidad del MINI Countryman.

El MINI Countryman es sin lugar a dudas una de las carrocerías de referencia dentro de la gama MINI ya que se trata de la apuesta del fabricante británico dentro del segmento de los SUV que tan de moda está. La visión de MINI sobre los SUV dista mucho de lo que estamos acostumbrados a ver dentro de este segmento, pues podemos decir sin tapujos que sus rivales son mínimos o inexistentes. El MINI Countryman milita en el segmento B, un mercado donde sus rivales deberían ser Audi Q3, BMW X1 o Mercedes GLA, pero el Countryman está muy lejos de estos por calidad, posibilidades en equipamiento y precios. Si nos centramos en esta versión de corte deportivo John Cooper Works, las alternativas – salvando las distancias – se reducirían a los Audi RS Q3 y Mercedes-AMG GLA 45 mucho más caros y potentes.

La llegada de esta versión de corte deportivo al Countryman no se contenta con simples aditamentos estéticos o una ligera optimización técnica. MINI subraya su compromiso con las prestaciones haciendo del Countryman un verdadero John Cooper Works con todo lo que ello implica. Cierto es que sus características como SUV condicionan las reacciones que podemos esperar de un MINI John Cooper Works (a secas), pero a los mandos descubres que estás muy posiblemente ante el SUV más ágil y deportivo de su segmento.

El MINI John Cooper Works Countryman tiene un precio de partida de 38.700 euros, siendo así el modelo más caro de la gama MINI, pero al mismo tiempo el que ofrece más posibilidades como vehículo encontrando un maletero que alcanza los 450 litros de capacidad, la tracción total ALL4 de serie y una potencia máxima de 231 CV. Hablamos por lo tanto del MINI más completo de la gama donde se dan cabida espacio interior, prestaciones y posibilidades para ser usado como coche de diario.

Durante la presentación hemos podido conducir el MINI John Cooper Works Countryman asociado al cambio automático Steptronic de 8 relaciones. Hablamos de una configuración que se antoja como la más lógica para el cliente que busque en este coche un vehículo versátil al mismo tiempo que deportivo. Sólo para aquellos que realmente busquen el comportamiento más deportivo me atrevería a recomendar el cambio manual de 6 relaciones, siendo ésta una caja de cambios de tacto impecable que ofrece un mayor control y diversión sobre el grupo motopropulsor, pero que penaliza el confort y eficiencia que ofrece el cambio automático de 8 relaciones. La tracción total ALL4 es de serie en ambas versiones.

A nivel de comportamiento el MINI John Cooper Works Countryman sorprende por una puesta a punto muy deportiva, de marcado carácter MINI, pero sin caer en los excesos que lo harían incómodo para un hipotético uso diario. MINI ha afinado el grupo de suspensiones para ofrecer mayor estabilidad pero sin llegar al carácter del MINI de 3 puertas. La dirección se mantiene como uno de sus puntos fuertes con un tacto excelente y una desmultiplicación y asistencia acertadas para ofrecer un toque muy racing. En el equipo de frenos se ha añadido un extra de mordiente y en el conjunto del grupo motopropulsor nos encontramos con el mismo ADN de toda la gama John Cooper Works. El propulsor 2.0 TwinPower Turbo de 231 CV empuja con ganas desde abajo, ofrece una respuesta intachable y el sonido de su escape es adictivo con “petardeos” y gorgoteos constantes cuando circulamos en modo Sport. A nivel de prestaciones estamos ante un coche capaz de realizar el 0-100 Km/h en 6,5 segundos y alcanzar los 234 Km/h.

El único hándicap que encontramos en el Countryman más deportivo frente al resto de la gama John Cooper Works es el aumento de peso, un punto que se percibe en curvas reviradas o en momentos donde forzamos el giro. Aún así hablamos de un compromiso asumible si tenemos en cuenta que ese extra de masa es en favor de un espacio interior mucho mayor y una capacidad de carga notablemente superior al resto de la gama MINI. No se puede tener todo, pero aún así el Countryman ha sabido sacar buen provecho de la plataforma para dar un salto de envergadura en espacio interior.

En materia de equipamiento el MINI John Cooper Works Countryman ofrece todo tipo de posibilidades, haciéndose notar el especial interés de MINI en ofrecer lo último en tecnología en esta nueva generación. Algo que ya hemos visto en el resto de modelos MINI de esta nueva generación. Así, podemos destacar el sistema Head-Up Display a color con función específica para el modo de conducción deportiva Sport, el sistema de iluminación LED, el control de crucero activo con alerta de colisión y detección de peatones, el sistema de infoentretenimiento MINI Connected, reconocimiento de señales, sensores de aparcamiento con cámara de marcha atrás, asientos deportivos en piel/alcántara con reglajes eléctricos y calefacción, iluminación ambiental LED personalizable en color, entrada y arranque sin llave, etc.

Para finalizar, y como no podía ser de otra forma en MINI, la personalización es otro de los puntos fuertes del Countryman, más aún en esta versión deportiva donde podemos echar mano del catálogo MINI o John Cooper Works para instalar todo tipo de elementos decorativos, de equipamiento o incluso para mejorar las prestaciones del vehículo como ya comprobamos en nuestra prueba del MINI Cooper S aderezado con un sinfín de accesorios.

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