Toyota Yaris 2017, toma de contacto: así ha cambiado el utilitario japonés

salvarez
29/04/2017

El Toyota Yaris es uno de los utilitarios más veteranos del mercado en estos momentos. Fue lanzado en 2011, y en 2015 recibió un ligero lavado de cara. Ahora, en 2017, recibe un lavado de cara más profundo y novedades tanto mecánicas como estéticas. Toyota afirma que hay 900 piezas nuevas en el Yaris. Hemos viajado hasta Holanda para probarlo y comprobar si sigue mereciendo la pena. Antes de nada, algunos datos interesantes para ir abriendo boca. Como por ejemplo, el hecho de que el Yaris sigue siendo el único utilitario full-hybrid del mercado, y que en España, el 45% de las unidades vendidas corresponden a esta interesante motorización.

¿En qué ha cambiado el Toyota Yaris? En primer lugar, las 900 nuevas piezas han requerido una inversión de 90 millones de euros, y la nueva motorización de 1,5 litros de gasolina será fabricada en una nueva línea de producción en Polonia – aunque el coche se fabrica en Francia. El estudio de diseño ED2 de Toyota ha sido el encargado de modificar la estética del Yaris. Los cambios se centran en un nuevo frontal, con una nueva calandra, nuevo paragolpes y unas ópticas de nuevo diseño, ahora con una clara firma lumínica en la forma de unos LED diurnos. Una nuevas molduras recorren la parte baja de su perfil lateral.

Aunque la zaga también ha recibido nuevos pilotos LED y un paragolpes nuevo, el diseño del Toyota Yaris no se siente tan actual como el de otros rivales. Toyota ha tratado de remediar esto con nuevas tonalidades para la carrocería – como el Azul Nébula y Rojo Tokyo de las imágenes o el esquema bitono de anteriores ediciones especiales, ahora un acabado con entidad propia (Feel! Bi-Tono) y amplias posibilidades de personalización. También hay acentos de color en coches con pintura monocromática, parte de paquetes como el “Blue Look”, con acentos azules sobre una carrocería blanca.

En el interior del coche, aunque no hay cambios a nivel de habitabilidad con respecto a su predecesor, sí hay cambios en cuanto a materiales y usabilidad. Por ejemplo, el Toyota Yaris tiene una nueva instrumentación, de corte más tradicional, con una pantalla multifunción a color de 4,2″ entre ambos relojes principales. Los aireadores son nuevos, así como algunas molduras, y detalles como el respaldo de los asientos, o el marco de la instrumentación. Se ha reorganizado la botonería del sistema de infotainment, que sigue sin ser compatible con Apple CarPlay o Android Auto.

Otro de los grandes cambios de esta renovación es que todos los Yaris equipan de serie una suite de seguridad activa llamada Safety Sense. De serie, equipa un avisador de cambio involuntario de carril, un sistema de frenada automática de emergencia y un asistente de luces largas. Salvo en las versiones de acceso equipadas con el motor 1.0 VVT-i de 69 CV, también se equipa de serie un útil lector de señales de tráfico. Otras modificaciones genéricas se centran en la insonorización de la versión híbrida, que ha mejorado notablemente. Este cambio se ha introducido tras consultar a los propietarios de estos pequeños híbridos.

De nuevo, en sus versiones híbridas, ha mejorado el tacto de la dirección asistida eléctrica y se han reducido las vibraciones a bordo. Esto se ha conseguido gracias a unos nuevos soportes para el motor, un subchasis delantero ligeramente rediseñado y unos amortiguadores con una nueva puesta a punto. Lo cierto es que el Yaris híbrido sigue siendo una propuesta única en su segmento, y en nuestra prueba de conducción pudimos atestiguar el cambio para bien que han supuesto estas mejoras. Sin ser un deportivo o un coche de lujo, se siente más refinado, con un rodar más silencioso y ligeramente más vivo.

Nuevo motor 1.5 VVT-iE

Pero sin duda, la gran novedad de la gama Yaris 2017 es la incorporación de un nuevo propulsor. Se llama 1.5 VVT-iE y es de nuevo desarrollo; viene a reemplazar al 1.3 VVT-i de 99 CV. Este propulsor atmosférico destaca por una relación de compresión muy elevada, de 13,5:1. Esto ha sido posible gracias a que posee tanto colectores de escape como EGR refrigerados, y un diseño muy mimado de la cámara de combustión. Además, tiene la posibilidad de funcionar en ciclo Atkinson o ciclo Otto, según la carga del motor. Esto es posible gracias a su distribución variable de control electrónico, tanto en admisión como en escape.

Gracias a esta dualidad, puede consumir muy poco circulando en ciclo Atkinson a ritmos tranquilos, y entregar 111 CV de potencia máxima en ciclo Otto. Este motor promete una eficiencia térmica de récord: 38,5%, una cifra impresionante en un gasolina atmosférico y cercana al 40% de los Toyota Prius. Ha sido creado pensando en el ciclo RDE de consumos, mucho más realista que el ciclo NEDC europeo, al que reemplazará el año que viene. Promete unos consumos un 12% inferiores a los del 1.3 VVT-i, con unas prestaciones superiores, especialmente en recuperaciones, gracias a un par motor de 136 Nm a 4.400 rpm.

Sobre el papel, hace el 0 a 100 km/h en 11 segundos, frente a los 11,8 segundos del 1.3. En marcha, es un motor extremadamente suave y refinado. Al ralentí apenas vibra, y tendremos que mirar al cuentavueltas para ver que está encendido. Curiosamente, no tiene sistema Stop&Start. Este propulsor responde correctamente en conducción extraurbana, y es un buen aliado a la hora de gestionar adelantamientos, siempre que no olvidemos su carácter atmosférico, y reduzcamos un par de marchas. Sólamente se ofrece con una caja de cambios manual de seis relaciones, sin opción de momento a una caja de cambios automática.

Por último, hemos de destacar que desaparecen las motorizaciones diésel en la gama Toyota Yaris. El 1.4 D-4D de 90 CV ya no se vende, sólo 2 de cada 10 consumidores elegían esta motorización y era demasiado caro actualizar su nivel de emisiones a la normativa Euro6. Teniendo en cuenta que el objetivo de Toyota es un mix de híbridos por encima del 60%, y que casi la mitad de todos los Yaris son híbridos – con un consumo medio real de 5,0 l/100 km – creo que el diésel no será echado de menos.

Precios del Toyota Yaris 2017

Es posible adquirir un Toyota Yaris 1.0 VVT-i de 69 CV con acabado City por 9.550 euros, si financiamos su compra. Sin financiación el precio es 1.000 euros superior. A esta oferta de lanzamiento se suma una versión Active con motor 1.5 ESTEC VVT-iE con Pack Cool, que nos costará 12.300 euros. Si queremos un híbrido, la oferta más asequible con acabado Active asciende a 14.850 euros. Desde la versión City, todos tienen climatizador, sensores de lluvia o llantas de 15 pulgadas. El acabado Active ya incluye el sistema de infotainment Toyota Touch 2 con cámara de marcha atrás, control de crucero, limitador de velocidad o pantalla multifunción de 4,2″ en color.

La gama se completa con los acabados Feel!, Feel! Bi-tono y Advance, que aumentan su dotación con detalles de acabado

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